PLANTAS TÓXICAS
DE INTERÉS VETERINARIO
El
axioma de Paracelso "Sólo la dosis hace al veneno" es apropiado para el caso
de toxinas naturales, la toxicidad
de una planta depende directamente
de la cantidad de toxina ingerida
en un tiempo determinado.
Algunas plantas nunca deberían ser ingeridas,como la Cicuta maculata o el tejo, otras pueden tener valor
nutritivo, como alfalfa, tréboles o sorgos,
en cuyo caso debería conocerse las
condiciones en las que pueden resultar
tóxicas.Dependiendo de varos factores como ; el ciclo de la planta, condiciones
ambientales y el estado fisiológico del animal que la consume.
Las plantas tóxicas no suelen ser apetecibles
para el ganado y las intoxicaciones
se suelen producir en raras ocaciones excepcionales como pueden ser:
a) sobrepastoreo (por déficit
de otras plantas comestibles)
b) contaminación
de un cultivo de plantas forrajeras
con especies muy tóxicas, que se cosechan
conjuntamente lo que hace
imposible la selección por parte del animal,.
c) introducción de animales no
acostumbrados en un nuevo pasto donde
se encuentran con plantas desconocidas
(puesto que los hábitos dietéticos de los
herbívoros son muy flexibles, se calcula
que a un cordero le basta pasar con la
madre tan sólo una hora al día durante
5 días, para aprender de por vida el tipo
de vegetación deseable).
Puede ser que, tras aplicar ciertos herbicidas (en especial
los que actúan como fitohormonas: dinitroanilidas,
fenoxiacéticos), algunas plantas
tóxicas se hagan más apetecibles para
el ganado, o bien que al actuar como hormonas
vegetales se favorezca el crecimiento
rápido de la planta de forma que
se altere la cantidad
de toxinas presentes antes de secarse. Aunque los
herbicidas tienen poca toxicidad intrínseca,
se recomienda un período de exclusión
del ganado de 7-14 días hasta que
las plantas se hayan secado completamente
antes de volver a re introducir a los
animales en la zona. Aveces,
la desecación progresiva de la planta elimina el sabor amargo y permite
la ingestión masiva, y, si los principios vegetales
tóxicos permanecen intactos, pueden
producirse intoxicaciones.
Estrategias
alimentarias que usan los herbívoros para
seleccionar su dieta (Provenza et al. 1992)
La interacción de diversos factores (sabor, retroalimentanción positiva o negativa del alimento ingerido, cultura y adaptación) lo que determina que el animal ingiera un tipo u otro de planta del medio.
Dentro de
los procesos cognitivos se encuentra el
aprendizaje con la madre, congéneres y procesos de ensayo-error.
Dentro de los procesos
afectivos se incluyen las sensaciones de náuseas, vómitos, satisfacción, etc., tras ingerir
un alimento y que pueden provocar
el rechazo o favorecer su consumo, al producirse una retroalimentación positiva
(energía o
buen sabor).
En los carnívoros como perros y gatos, la
mayor parte de las intoxicaciones se
debe a la ingestión de plantas ornamentales: laurel rosa, ficus, azucenas, etc. La práctica común
de los carnívoros de masticar hierbas
y otras plantas, y a menudo la curiosidad,
los predispone a ingerir algunas
plantas tóxicas. La terapia normalmente
es de tipo sintomático y de descontaminación, aunque en casos excepcionales la estrategia
de esperar y ver antes de tratar puede
costarle la vida al animal. Pese a que
existan muchas plantas consideradas no
tóxicas que un perro o un gato puedan
ingerir hay que asumir que la ingestión
de materia vegetal extraña al sistema digestivo
de un carnívoro puede causar
malestar gastrointestinal.
Bibliografia
PLANTAS TÓXICAS
DE INTERÉS VETERINARIO
CASOS CLÍNICOS -David Villar
Juan Javier Ortiz Díaz
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