Agricultura
sustentable en la América latina
(FAO, 2016)
La creciente demanda de alimentos aumenta la presión sobre los recursos
naturales, sean suelos, bosques, praderas, mares o ríos. Para hacer frente a
esta situación, los países miembros de la FAO declaran esencial priorizar la
producción sostenible de alimentos básicos y nutritivos para garantizar la seguridad
alimentaria. Para ello promovemos la
innovación socio-productiva y la comercialización de productos en sistemas de
Agricultura Familiar, que se han posicionado como un importante proveedor al
desarrollo rural territorial y al alivio de la pobreza. Estas prácticas de
producción sostenible minimizan la presión sobre los recursos naturales, al realizar
un adecuado manejo y conservación de la biodiversidad, reducir el uso de insumos
nocivos para el medio ambiente, y usar variedades autóctonas y policultivos. Al
mismo tiempo, el análisis de riesgos ambientales, provocados por el cambio
climático, y el aumento de la resiliencia, son esenciales para garantizar los
sistemas de vida rurales y urbanos.
(Salomón Salcedo)
La agricultura familiar es un sector clave para lograr la erradicación
del hambre y el cambio hacia sistemas agrícolas sostenibles en América Latina y
el Caribe y el mundo.
Los pequeños agricultores son aliados de la
seguridad alimentaria y actores protagónicos en el esfuerzo de los países por
lograr un futuro sin hambre. En nuestra región, el 80% de las explotaciones
pertenecen a la agricultura familiar, incluyendo a más de 60 millones de
personas, convirtiéndose en la principal fuente de empleo agrícola y rural.
No sólo producen la mayor parte de los
alimentos para el consumo interno de los países de la región, sino que
habitualmente desarrollan actividades agrícolas diversificadas, que les otorgan
un papel fundamental a la hora de garantizar la sostenibilidad del medio
ambiente y la conservación de la biodiversidad.
(Hermandez, 2010) La crisis
alimentaria está presente en las preocupaciones actuales de la humanidad, y más
aún, tras la reciente noticia de que por detrás del incremento de los precios
de los alimentos se encuentran acciones de especulación por parte de las grandes
compañías agroalimentarias
.
Por otro lado aparece, la noticia de que la
Organización de las Naciones Unidas a través de su relator para el derecho a la
alimentación, señala que la agricultura sustentable es una alternativa para
mejorar la alimentación y reducir la desnutrición en el mundo.
Recientemente se realizó en Colombia, el
Seminario Latinoamericano sobre Agricultura Sustentable, donde se constataron
los avances de esta agricultura que comenzó como una estrategia para enfrentar
la crisis rural a partir de tres objetivos; el mejoramiento del nivel de vida
de las familias rurales, el cuidado de los recursos naturales y la producción
de alimentos sanos.
La agricultura sustentable se entiende como un
movilizador social, y los procesos en Latinoamérica muestran como desde los
movimientos sociales agrupados en el Movimiento de Agroecología Latinoamericana
(Maela), junto con los investigadores organizados en la Sociedad Científica
Latinoamericana de Agroecología (Socla) es posible construir alternativas a la desnutrición
y el hambre en la perspectiva de la sustentabilidad rural.
En América Latina, inicialmente los proyectos
fueron realizados por grupos de campesinos e indígenas, acompañados
generalmente por organizaciones comunitarias y no gubernamentales.
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